Semana Santa envenenada: el mar ya no es refugio, es riesgo. Esta Semana Santa no es para nadar… es para sobrevivir.Se exhorta a la ciudadanía a no meterse al mar. No es una exageración, es una advertencia seria: más de 630 kilómetros de costa entre Veracruz y Tabasco están contaminados con hidrocarburos. Lo que antes era descanso, hoy es peligro.Pero claro… desde el poder dirán que “son unas gotas”.¿Gotas?Gotas que ya mataron delfines, peces, pelícanos y tortugas.Gotas que hoy flotan en el agua y mañana pueden estar en tu piel… o en tu estómago.Porque el riesgo no es menor: • La piel es la primera en pagar: irritaciones, dermatitis, quemaduras químicas, daños crónicos. • El cuerpo no perdona: ingerir pescado o mariscos contaminados puede provocar intoxicaciones graves, afectaciones gastrointestinales y consecuencias que no se ven… hasta que es tarde.Hoy el mar huele a petróleo.Y el silencio oficial huele peor.Así que no, no es momento de discursos turísticos ni de postales bonitas.Es momento de decir la verdad:No te metas al agua.No consumas mariscos de la zona.No pongas en riesgo tu salud por la negligencia de otros.Porque mientras algunos minimizan el desastre…la naturaleza ya está cobrando la factura.





















